En los últimos años ha habido una tendencia en alza en la elección de la famosa marca BMW como base para la customización de motocicletas. En este artículo te explicaremos por qué son ideales para construirte (o que te constuyan) tu propia BMW Cafe Racer o Scrambler.
Un apunte de historia de las motos BMW
BMW R32, la primera moto BMW de la historia.
La mítica marca alemana inició su andadura con la fabricación de motos allá por la década de los años 20. Esta empresa bábara, comenzó fabricando motores de avión, lo que aún se puede apreciar en su logotipo que simboliza unas aspas sobre el cielo azul.
Fue precisamente esta ingeniería aeronáutica aplicada al motor lo que les llevó a incluirla en su primera motocicleta en 1923. Se trataba de la BMW R32 que montaba el motor sobre un chasis de doble tubo y transmitía la potencia a la rueda a través de una propulsión articulada o eje de cardán.
Esta estructura es en la que aún se basan los modelos motos que BMW fabrica hoy en día.
¿Y qué hace entonces a BMW tan especial?
Para empezar, es una marca asociada a la seguridad. De todos es sabido que, tanto si hablamos de sus vehículos de cuatro ruedas como de dos, todo el mundo está de acuerdo en que esta firma ha sabido combinar la robustez de sus diseños y la elegancia en sus acabados, creando una fama merecida de vehículos de alta gama muy seguros.
Pero enfocándonos en el terreno de las motocicletas, otro factor que se suele tener en cuenta es la gran disponibilidad de piezas para combinar y poder montar tu propia moto custom. A diferencia de otras marcas que puedan suponer un esfuerzo extra el hecho de encontrar piezas que se adapten bien.
Estas últimas son características importantes, pero quizás el que más peso tenga es el estilo retro característico que han tomado estas motocicletas con el paso del tiempo. Sobre todo las creadas en los años 70, 80 y 90.
Mejores modelos para tener una BMW Cafe Racer
Como hemos dicho antes, son los modelos vintage los preferidos para hacer modificaciones. BMW tiene varias líneas de modelos definidas por letras. Pero son los modelos R y K los más ideales para nuestro propósito.
BMW modelos R
BMW R50 (1970)
Los modelos R fueron pensados para crear motos que sirvieran tanto para campo como para carretera. Empresas niponas estaban apretando fuerte en este segmento a finales de los años 60, es por ello que BMW reaccionó creando las series R50/5, R60/5 y R70/5. Estos modelos incorporaban ya el mítico motor de dos ciclindros boxer.
Durante los años 70 y 80, estas motos fueron de las preferidas para viajes de aventura. De hecho eran de las más vistas en las ediciones de Paris-Dakar. En su publicidad de aquella época podían leerse eslóganes como:
“Una motocicleta nos transporta a nuevas dimensiones, el mundo gana en colores y se vuelve más amplio. Una motocicleta hay que vivirla. Mientras haya hombres que aprecien el contacto intenso con la tecnología más sofisticada, habrá motocicletas. Motocicletas como las construye BMW”
Estos modelos supusieron un peso menor para la motocicleta y una mayor agilidad. Todo esto sin peder potencia (hasta los 50CV en el modelo R70/5) con un gran depósito y un consumo poco elevado.
Lord Drake Kustoms ha trabajado en estos modelos, obteniendo unos resultados espléndidos en todos ellos.
Estos modelos fueron muy apreciados por sus potentes motores y rompedor diseño. Supusieron una gran revolución gracias a sus motores de cuatro cilindros en línea refrigerados por agua.
Aunque, realmente lo que hizo BMW con estos modelos fue incorporarles todas las tecnologías punteras que la marca de Munich estaba desarrollando.
Estas mejoras fueron, por ejemplo, el sistema antibloqueo de frenos ABS, el primer control de velocidad electrónico para motocicletas, el ajuste electrónico de suspensión (ESA) o el asiento con calefacción.
La BMW K100 Racer ha sido nuestra Cafe Racer realizada a partir de una BMW K100.
BMW K100 RACER de Lord Drake Kustoms
Conclusión
Las motocicletas BMW, con casi un siglo de existencia, siguen siendo un valor seguro por su comodidad, potencia y seguridad.
Es por ello que, elijas la que elijas, para llevar a cabo tu customización, lograrán ser la base perfecta para una moto custom Cafe Racer o Scrambler de ensueño.
Hoy queremos agradecer y recomendar a la empresa especializada en pintura en polvo Metalcolors por el excelente servicio de pintura en polvo que le ha dado durante estos años a Lord Drake Kustoms.
Con instalaciones en Madrid y Málaga, esta empresa ha sido la responsable del acabado perfecto en diversas piezas de las motoscafe racer, scrambler o Harley Davidsonque hemos transformado.
Metalcolors ofrece una amplia gama de servicios para particulares y empresas. Además, cuentan con una amplia experiencia, ya que se formaron en EEUU donde este tipo de aplicación de pintura es más usado en sectores como la automoción o la náutica.
Qué es la pintura en polvo
La pintura en polvo es ideal para la restauración, modificación y customización de piezas de la motocicleta. La aplicación en piezas como los chasis, llantas, radios, tornillos, botellas de suspensión, muelles, manillares y un largo etcétera es indispensable para conseguir un acabado correcto. Además, aporta una dureza y resistencia que no da la pintura tradicional.
El método
El método de aplicación de la pintura en polvo comienza con un tratamiento químico y chorreado de arena, para luego pasar a un lavado y secado. Una vez secas las piezas, se procede a tapar y proteger cuidadosamente las partes que no deben ser pintadas. Recubiertas las partes, se aplica la pintura en polvo y cuando sea necesario, se aplica imprimación y/o laca final para una mayor calidad y protección. Finalmente, la pieza pasa por un horno donde se seca la pintura a temperatura y tiempo necesario.
El proceso de trabajo de Metalcolors incluye tanto la recogida como la entrega de piezas al cliente. Esto es importante, ya que pueden aceptar trabajos desde cualquier punto de España. Esto lo consiguen a través de mensajería o recogida personalizada. Además, el proceso de embalado de las piezas es bastante profesional y seguro, consiguiendo que el cliente reciba su pedido con toda tranquilidad.
La magia de la pintura en polvo son los acabados. Existen multitud de tipos, como lisos, rugosos, efectos metálicos, brillos, mates, cromo, texturas, etc… En la actualidad disponen de 250 acabados y efectos en stock y más de 6.000 bajo pedido.
Así que desde aquí animamos a todos los constructores de motos a utilizar la pintura en polvo. Queremos seguir creando estas maravillas de dos ruedas con unos acabados perfectos.
Tras el éxito de la primera Harley transformada para el Concesionario Harley Davidson en Málaga (una Sportster Scrambler), estaba a punto de llegar la segunda moto customizada que completaba el pedido inicial.
La segunda unidad fue una moto cafe racer, fabricada sobre una base Sportster 883 de carburación del año 2005 y que le entregamos al concesionario Harleysólo dos días después de la “BULTRACKER 04”.
Fran Manen en la entrega de las dos motos al Concesionario Harley Davidson en Málaga
Esta Sportster cafer racer era además la segunda unidad de este modelo, que Lord Drake Kustoms hacía. Anecdóticamente, la primera unidad de este modelo, también fue adquirida por otro concesionario Harley Davidson pero esta vez en Bruselas (Bélgica), en concreto “Capital Brussels”.
En concreto esta Harley Davidson transformada, era una moto cafe racer sin más, acabada en un elegante color negro que combinaba negro brillo con negro perlado y con detalles y pinstriping en color oro; se llamó Stormracer.
Como indicábamos al principio, esta Harley custom fue entregada y expuesta en la tienda Harley Davidson en Málaga, sólo dos días después de la primera unidad; y al igual que su predecesora, causó furor hasta el punto que también se vendió en menos de 48 horas.
Con esta segunda moto, se completaba con mucho éxito el primer acuerdo de colaboración entre el Grupo Siebla (propietario de Harley Davidson Málaga) y Lord Drake Kustoms.
«Stormracer» una Harley Sportster 883 Cafe Racer de Lord Drake Kustoms
Las transformaciones de motos en Málaga y resto de España tenía cada vez más demanda y la legendaria marca Harley Davidson no se iba a quedar atrás; al menos en Málaga, donde su concesionario oficial apostó por aliarse con uno de los líderes mundiales en la customización de Harley Davidson….
Era el comienzo de una gran relación entre dos grandes marcas que comparten una pasión: el mundo de las motos custom y la marca que lo impulsó… Harley Davidson.
Aligeremos peso. Corría la década de los 50 del pasado siglo cuando un fenómeno surgió entre los aficionados a las motos en Inglaterra, esencialmente entre la tribu rocker, cuando los jóvenes decidieron sacrificar piezas de sus hierros en pos de la velocidad, incluyendo caretas o carenados ligeros, rectificando chasis y eliminando los elementos que sobrecargaban sus monturas, retrasando las estriberas para que la posición del piloto se hiciese más aerodinámica, reduciendo el tamaño de los manillares y bajándolos con el mismo fin, que no era otro que conseguir la moto más rápida y manejable, así como la más ruidosa. Se instauraron oficiosamente rutas conformadas por cafés, que no eran otra cosa que bares de carreteras, y entre uno y otro se disputaban las carreras. En la Inglaterra de posguerra era difícil que los jóvenes pudieran hacerse con motos de marcas prestigiosas, menos aún de cilindradas elevadas, por lo que cualquier moto era apta para ser transformada y exprimida al máximo. De hecho, la mayoría de las motos que nos ocupan se construían a partir de piezas de otras, adquiriendo el protagonismo reconocido las Triton, compuestas por piezas de Triumph y Norton, ambas prestigiosas firmas británicas.
La competición estaba servida, y según se masca, entre café y café se intentaba sacar todo el jugo posible a la moto para llegar de uno a otro en el tiempo que duraba el Rock n’Roll que sonaba en los jukeboxes de los bares.
Debido al auge del fenómeno, las marcas comenzaron a fabricar en serie motos que cada vez se asimilaban más a las que eran transformadas, dejando poco abanico a la mejora, lo que hizo que con el paso de los años, el fenómeno cafe racer fuese disminuyendo, mas permaneciendo latente, agazapado, para saltar sobre sus presas en el siglo XXI, con un florecimiento espectacular que hace las delicias de motoristas de todas las edades, acompañado de la elegante estética retro de la que hacen gala sus usuarios.
Sin duda alguna, el café, solo, por favor.
Juan Mármaro
Contacto. Arranque. La máquina comienza a rugir. Se hace la música. Que el corazón sea de carburación o de inyección es lo de menos, lo importante es que lata correctamente. Subimos a nuestra montura. Prendemos luces. Tiramos del embrague, metemos primera bajando la palanca de cambio con el pie izquierdo, aceleramos y nos ponemos en marcha. Vamos alcanzando la velocidad correcta a medida que ascendemos de marcha. Sentimos el viento. Nos dejamos flotar. Es indiferente qué posición nos obligue a adoptar la máquina. La sensación de libertad se masca. Se agradece el fresco, eso nos mantiene alerta. Rodar, rodar y rodar. Nadie que no haya conducido una motocicleta podrá experimentar la pureza. No importa que se cabalgue sobre una montura antigua o moderna. No importa el camino que tengamos que recorrer: carreteras rectas, curvas reviradas, pistas específicas, terrenos abruptos, caminos terreros, rocas casi verticales. La comunión entre piloto y máquina conduce al estado de gracia, una simbiosis solamente alcanzada cuando aquel conoce lo que demanda el metal simplemente por el sonido. No importa el estilo favorito, ya sea clásico, scrambler, cafe racer, brat, racing, cross… No importa la marca. Lo importante es saberse dueño de un ápice de libertad, sentirse uno de los amos del viento, experimentar la sensación de volver a la adolescencia, dejar que el viento arrastre los años y disfrutar. En el horizonte se abren mil caminos, como en la mismísima vida, y hemos de elegir, pero siempre experimentando el brío de la libertad, dejando atrás los problemas. Conducir una moto no es simplemente conducir, es pilotar, con las limitaciones de cada piloto, pero pilotar, no desplazarse sin más. Aun empleando la moto como vehículo para desplazarnos al trabajo, esos instantes a lomos de nuestra máquina suponen un recreo, una diversión que nos lleva a degustar la vida, a tragos largos o lentos, a apreciar el valor de las pequeñas cosas. Somos espíritus libres.
En el año 2015 Lord Drake Kustoms llegaba a un aun acuerdo de colaboración con Harley Davidson Siebla Málaga para que nuestra marca LDK se encargara de realizar transformaciones de Harley para el concesionario oficial en la capital malagueña.
Tras varias conversaciones, Manuel Ramos gerente del concesionario oficial Harley Davidson en Málaga y el propietario de LDK (Francisco Alí Manén) deciden unir esfuerzos y colaborar juntos para la fabricación de motos custom, que se venderían en la tienda de Harley Davidson.
Manuel Ramos (Harley Siebla Málaga) y Fran Manen (Lord Drake Kustoms)
La idea de este acuerdo era que Lord Drake Kustoms realizase transformaciones de motos que les encargaría Harley Davidson Málaga.
Decidieron que este proyecto conjunto de transformación de motos, comenzaría con la modificación de Sportster: en concreto dos unidades del modelo 883. De las cuales, una sería una motoScrambler y la otra una moto Cafe Racer.
La Harley-Davidson «Bultracker 04» recién acabada
La primera moto que hicimos para Harley Davidson Siebla, fue una Sportster Scrambler llamada “BULTRACKER 04”, de color rojo candy y gris plata con detalles en oro envejecido.
Harley-Davidson Sportster «Bultracker 04» fue la primera moto custom creada para la colaboración con el concesionario Harley Siebla en Málaga.
Fue tal la aceptación que tuvo esta primera moto customizada por LDK, que se vendió a las pocas horas de llegar a las instalaciones de Harley Davidson en Málaga.
Francisco Alí Manén, aún recuerda la llamada de alegría del gerente de Harley Davidson en Málaga diciéndole: “La scrambler no lleva ni un día en la tienda y ya acaba de vender”
Todo un éxito para este primera moto transformada y resultante de este acuerdo entre dos grandes empresas.